desnudate



Universidades del país, en busca del talento chocoano



Cientos de jóvenes chocoanos asistieron por primera vez a una feria en donde conocieron los planes de estudio y opciones de becas de 15 universidades de todo el país. Acceder a una beca para los jóvenes del Chocó ha sido una tarea casi imposible durante mucho tiempo, gracias a las notables deficiencias que tiene el sistema educativo en la región.

Por: Jesús Mesa
2e19049b0575d659de2ad41dc41ec0a4_1470338844
Con 20 beneficiados, el Chocó es el departamento con menos participación en el programa Ser Pilo Paga. / Cortesía BBVA

 

Tres jóvenes chocoanos caminan por los puestos de varias universidades y guardan las cartillas de las carreras universitarias en sus morrales. Uno de ellos sueña con ser abogado, otro con ser médico y otro con estudiar para montar su propia empresa de hidrocarburos. “No sabíamos que se podía hacer dos carreras al mismo tiempo”, dice uno de ellos. “Me gustaría más Medellín, porque Bogotá es muy frío”, dice otro.

Esta conversación se dio el lunes pasado en Quibdó (Chocó), cuando cientos de estudiantes de décimo y once asistieron a su primera feria universitaria, organizada por la Corporación Manos Visibles, en donde 15 instituciones de educación superior del país, entre ellas los Andes y el Rosario de Bogotá, Icesi de Cali y Eafit de Medellín, dieron a conocer sus ofertas de becas y planes de estudio. “Toca apuntarles a las becas porque los precios son imposibles”, dice uno de ellos mientras guarda uno de los folletos para mostrárselos a su mamá.

Con el apoyo de la Agencia Española de Cooperación y el Banco BBVA, la feria fue organizada en el marco del programa Educa Pazcífico, un programa de Manos Visibles que trabaja en la disminución de la brecha educativa y generando mayores oportunidades de acceso a becas para los estudiantes del Pacífico. “Las universidades colombianas olvidaron durante años el talento en esta región”, explica la exministra de Cultura Paula Moreno, directora de la corporación.

El reto educativo en la región es enorme. La cobertura neta de educación en el Chocó, según cifras entregadas por la Gobernación, es del 12 %, frente a 41 % en el país. Es decir, de cada 100 niños chocoanos que comienzan su educación primaria sólo 12 logran graduarse. “¿A dónde se van los demás? ¿Qué están haciendo?”, son preguntas que Moreno y el equipo de Manos Visibles han querido resolver en los últimos seis años.

La educación superior, un sueño casi imposible

Uno de los grandes obstáculos para el acceso a la educación superior de los jóvenes chocoanos son las pocas posibilidades de obtener becas. Los resultados en las pruebas de Estado del departamento son deficientes y ponen a los bachilleres en una condición desigual frente a otros estudiantes del país. Según cifras del Icfes, el promedio de Quibdó está 20 puntos por debajo del promedio nacional, que es de 250 puntos. Estas cifras explican, en parte, por qué es también la región con menos estudiantes en el programa Ser Pilo Paga: de los 22.585 jóvenes beneficiados, sólo 20 son chocoanos.

Hace cinco meses, y con el objetivo de cambiar esta difícil realidad, el programa Educa Pazcífico capacitó a 140 docentes de Tumaco, Buenaventura y Quibdó. Ana Isabel Vargas, directora del proyecto, explica que se fortalecieron dos áreas claves: matemáticas y lenguaje, porque “son transversales a otras materias, como la física y las sociales”. Los resultados parciales son esperanzadores: 840 estudiantes beneficiados, 14 colegios que han mejorado sus puntajes en matemáticas y lenguaje y cerca de 300 alumnos que han definido, al menos, lo que quieren estudiar.

Para Harold Ramírez, secretario de Educación del Chocó, los resultados presentados por Manos Visibles son importantes y muestran el camino a seguir, pero aclara que aún existen muchos problemas por resolver en el departamento, como el analfabetismo y la deserción escolar. De acuerdo con Ramírez, “el Gobierno espera que avancemos con rapidez en temas como el de la jornada única para evitar deserciones, pero no sabe que aquí tenemos obstáculos como la deserción y la minería ilegal, que nos dificultan aplicarla con la rapidez que quisiéramos”.

Fuente: El Espectactor

¿TIENE ALGO QUE DECIR? COMENTE